·
← Volver al blog

La Noche Oscura del Alma según el Yoga

Cómo perseverar cuando la práctica parece vacía

La Noche Oscura del Alma según el Yoga

Querido Amigo(a)

Muchas personas comienzan una práctica espiritual llenas de entusiasmo. La meditación parece profunda, la oración conmueve el corazón, el mantra fluye naturalmente y sentimos que estamos avanzando. Sin embargo, tarde o temprano, casi todos los practicantes atraviesan un período diferente.

Llega un momento en que la práctica parece vacía.

Nos sentamos a meditar y no ocurre nada. Repetimos nuestros mantras y no sentimos inspiración. Leemos textos sagrados y las palabras ya no parecen tocarnos como antes. La presencia de lo Divino, que alguna vez sentimos cercana, parece haberse alejado.

En la tradición cristiana, este fenómeno fue descrito por San Juan de la Cruz como la “Noche Oscura del Alma”. En el Yoga encontramos experiencias semejantes. Los textos hablan de viṣāda (desaliento), anutsāha (falta de entusiasmo) y de períodos en que el practicante debe avanzar sostenido únicamente por la fe y la determinación.

El gran peligro de esta etapa no es la sequedad espiritual en sí misma.

El peligro aparece cuando pensamos:

“Hoy no me siento bien. Hoy no practicaré.”

Entonces dejamos el sādhana (la disciplina espiritual) por un día.

Al día siguiente seguimos sin sentir entusiasmo y volvemos a posponer la práctica.

Poco a poco, lo que comenzó como una pausa temporal termina convirtiéndose en abandono. La disciplina se debilita, la conexión interior se vuelve más distante y el camino que habíamos comenzado a recorrer queda detenido.

Por eso los grandes maestros siempre han insistido en la importancia de la constancia.

Los grandes yoguis, los grandes santos y los grandes devotos también atravesaron momentos de oscuridad, dudas, sequedad e incluso sentimientos de distancia respecto de la Divinidad. La diferencia es que no abandonaron su práctica.

Continuaron.

Practicaron cuando sentían inspiración y también cuando no sentían nada.

Practicaron cuando el corazón estaba lleno de devoción y también cuando parecía vacío.

Practicaron porque comprendían que el sādhana no depende de los estados emocionales del momento.

Si has hecho un voto de realizar una práctica espiritual, cúmplelo.

Si has prometido meditar, medita.

Si has prometido cantar tus mantras, cántalos.

Si has prometido estudiar las escrituras, estúdialas.

No bases tu práctica en lo que sientes hoy. Basa tu práctica en tu compromiso con aquello que consideras sagrado.

A veces la verdadera prueba espiritual no consiste en alcanzar experiencias extraordinarias. Consiste simplemente en permanecer.

Permanecer cuando hay entusiasmo.

Permanecer cuando no lo hay.

Permanecer cuando sentimos la presencia de lo Divino.

Y permanecer también cuando esa presencia parece esconderse detrás del silencio.

La fe madura cuando aprendemos a caminar incluso en la oscuridad.

Y muchas veces, después de haber atravesado la noche, descubrimos que nunca estuvimos solos. La Divinidad estaba allí todo el tiempo, sosteniendo nuestros pasos y enseñándonos a amar más allá de las emociones pasajeras.

Que tu sankalpa (decisión firme) te dé dirección.

Que tu sādhana (disciplina espiritual) te mantenga en movimiento.

Y que tu śraddhā (fe y confianza) te permita perseverar incluso en las noches más oscuras.

ॐ तत् सत् OṀ TAT SAT.

En divina amistad, Rasa Mandala Das Gran Maestro de Yoga

CompartirWhatsAppX

Seguir leyendo

Una pausa en tu bandeja de entrada.

Recibe semanalmente y de forma gratuita reflexiones, prácticas y novedades de Rasa Mandala. Sin ruido, solo contenido para acompañar tu camino.

Quiero suscribirme gratis
Escríbeme por WhatsApp