Querido(a) amigo(a):
Hoy quiero hablarte de un tema que mantiene a muchas personas alejadas del Yoga, cuando en realidad no debería ser así.
Por culpa del marketing y de las redes sociales se ha instalado la idea de que para ser yogui o yoguini hay que tener un cuerpo delgado, escultural o extremadamente flexible. Nada podría estar más lejos de la verdad.
Entonces, ¿Qué se necesita realmente para practicar Yoga?
Solo una cosa: tener un cuerpo. No importa su talla, su forma ni su peso.
De hecho, varios grandes maestros autorrealizados del Yoga estuvieron por encima de su peso corporal. Aquí te muestro algunos ejemplos:






Como ves, el Yoga jamás ha exigido cuerpos ideales. Las escrituras hablan de disciplina, devoción, concentración, compasión… pero nunca de tallas ni medidas. Lo esencial es la práctica sincera, no la apariencia. Si estos grandes maestros vivieron el Yoga en profundidad con cuerpos no normativos, tú también puedes. No necesitas encajar en ningún molde para ser yogui. Solo necesitas dar el primer paso. Ojalá estas imágenes te inspiren a mirarte con más cariño y a recordar que el Yoga es para personas reales, con cuerpos reales. Tu viaje puede empezar hoy mismo, sin cambiar nada de tu cuerpo. Quizás hoy era el recordatorio que necesitabas: el valor de tu práctica no se mide por tu flexibilidad, sino por cómo te transforma por dentro. Gracias por permitirme acompañarte en este camino. En divina amistad, Rasa Mandala Das Gran Maestro de Yoga




